Posted on January 8, 2009 - by maximiliano iturbide
No más
Cuantos niños muertos debe amarcar un Palestino,
para que se convierta en nuestro hermano o en nuestro padre,
los campos de concentración se repiten,
entre inescrúpulos y olvidos.
Dan asco tantos ministros de foreing affairs cautelosos,
y tantos tanques nuevos, tantas excusas y luces amarillas por las noches
seguramente ni Alá ni Jehova, estarían de acuerdo tampoco con eso.
Un puñado de hombres, se oculta en un puñado de tierra para seguir en esta rueda absurda
detengan esta guerra, que nos mata el mundo es de todos, no lo dividan en sus justificaciones políticas.
Llévense su dinero, sus armas, su poder, su teología, su jihad a otro lado,
ya quedan pocos niños y sus padres no soportan más su peso muerto.