Posted on July 4, 2007 - by Caracola
Emperador
Catorceavo de su historia, último Shyri y emperador del Imperio del Tahuantinsuyo junto a su hermano, rey del Reino de Quito poblado por más de diez millones de habitantes, de más de tres millones de Kilómetros cuadrados de extensión, nacido a principios del siglo XVI, hijo del Inca Huayna Capac y de la Shyri Paccha, nieto del rey de los Quitus: Atahualpa o Atabalipa.
Su educación estuvo a la altura de su dignidad; impartida por los sabios amautas sobre conocimientos de la tierra, el hombre y el Sol, principales elementos en su tiempo; y, educación para la guerra, bajo la vigilancia de Rumiñahui. Para su graduación tuvo que viajar y estudiar la tierra y sus elementos, por las escarpaduras de las sierras, y por los arenales o manglares encendidos de fuego de las llanuras. Hacia esa época, toda su educación le había llevado por casi todos los senderos del Imperio de su padre, que hoy constituyen tierras desde el norte del Ecuador hasta el sur de Perú, incluyendo Bolivia y buena parte de la selva amazónica.
Cuando fungió como Emperador, Atahualpa con sabiduría y justicia unía a su cultura, a su preparación militar y política.
A la muerte de su padre, dividido el Tahuantinsuyo entre sus dos herederos, Huáscar recibió la parte anterior a la conquista del Reino de Quito, y Atahualpa este último territorio. Cinco años permanecieron en Paz ambos, pero queriendo ser únicos en el Imperio, luego de lo cual encendieron una guerra civil, generando una horrible matanza de la cual salió victorioso, más o menos al mismo tiempo en que Francisco Pizarro desembarcaba en Túmbez.
Pizarro envió una embajada al Inca, para pedirle una entrevista y el Inca otra a los españoles en igual sentido. Al momento de la reunión en la plaza de Cajamarca los españoles esperaban escondidos para sorprender al emperador y a su gente. Al escuchar el sonido de los cañones, de los arcabuces que no conocían hasta entonces, surgió el pánico entre los indios y además una mortandad de más de ocho mil soldados que estaban desarmados. Finalmente Atahualpa cayó en poder de los españoles. A quienes, a cambio de su libertad, ofreció tanto oro como cupiera en la habitación donde se encontraba preso. Por parte de Atahualpa se cumplió la promesa, pero Pizarro no cumplió con su palabra decidiendo condenarlo a muerte bajo la acusación de fratricidio, idólatra, polígamo y de conspirar contra el Rey de España. Así acabó la vida del último emperador Inca.
Atahualpa.- (quechua: Ataw Wallpa) ave de dicha
Huayna Capac.- (quechua: Wayna Qhapaq) el joven poderoso
Paccha.- (quechua: Paqcha) Catarata
Rumiñahui.- (quechua rumi ñawi) ojo de roca
Huáscar.- (quechua: Waskhar) cadena de oro
Tahuantinsuyo.- (quechua Tawantin Suyu) los cuatro suyus es su conjunto, el cuarteto de suyos
Shyri.- de pueblos norteños del Reino de Quito
Quitus.- en lengua chachi-chafique significa ‘Tierra de la Mitad’.
Amauta.- hombre sabio o guía espiritual
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July 4, 2007
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El ordinal número 14 en idioma español se expresa apropiadamente como “décimo cuarto” y no “catorceavo” (partitivo) como consta en este artículo. Esta confusión es bastante frecuente dentro de nuestra comunidad y puede ser escuchada incluso en profesionales, profesores, autoridades, etc.
Ciertos presentadores de noticias españoles y dignatarios latinoamericanos han optado por utilizar el cardinal en lugar del ordinal, de modo que, utilizando este ejemplo lo expresarían como “14 en su historia”, que igualmente es una forma errónea de empleo del idioma.
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July 4, 2007
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Catorceavo como adjetivo se refiere a “partes” Ejemplo: La catorceava parte.
Como sustantivo, si se hace referencia a un orden, puede decirse catorceavo, decimocuarto o catorceno. Ejemplo: Su decimocuarto cumpleaños.
Sin embargo en este artículo no expresa bien su real significado, ya que se puede entender como “uno de los catorce” en lugar de “en el lugar catorce”
El uso correcto de nuestro idioma, tan rico y extenso, puede haber sufrido distorsiones, lo común no es lo correcto…
Una publicación práctica para este tipo de consultas es el “Diccionario prehispánico de dudas” de la Real Academia Española.
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July 7, 2007
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Será que Cantuña sabía donde quedó el tesoro sobrante? Don Francisco de Cantuña, jefe de herreros de Quito, se llevó el secreto a la tumba (que está en San Francisco)