Posted on June 22, 2007 - by charliev
El último día
“No debe quedar nadie…” Quilotoa, la mujer jaguar, había hablado. No habría de escuchar razones, ni súplicas. Todos lo sabíamos , por eso me dió la orden sin empachos frente a, casi 300 quitus, que aún cubrían las pirámides con tierra y chambas.“Llevate al llamingo, lejos… corre sin regresar a ver…” Una huarmi, llorando, le decía a su guagua. Aunque intentó susurruarlo alcancé a oirla. Qué debía hacer? Era solo un pequeño guagua, al que debía matar. Yo era un ango, portador de armas. Pero a diferencia de los incas, de quienes ocultabamos nuestras pirámides, no tenía ningún entrenamiento. Sabía como usar mi lanza, pero nunca había matado a un guagua. Y si lo dejo ir? Quilotoa lo sabría. “”Dejalo! por favor…. ” La madre me suplicaba abrazándose a mi tobillo. Nadie debe saber que este lugar existe, no dejaremos que lleguen tan lejos. “Ya no hay casi nadie en Quitu, solo quedamos nosotros. Deja ir al guagua, no sabe lo que está pasando…” Tal vez tenía razón. Levanto mi mirada hacia Quitu, no queda ninguna de nuestras casas ni templos, los incas construyeron los suyos sobre los nuestros. Desde aqui, con dificultad, logro ver el Yavirac, el templo del Sol. Los incas también lo adoran pero en un sentido muy distinto.“”Corre, corre. Llevate al llamingo!” Dejé ir al guagua, no pude matarlo. No habría podido ver los ojos de mi rucu nunca mas. El sol casi se pone, me gustaría estar en la piedra ceremonial en Rumicucho, siempre pude pensar mejor ahi, con el Catequilla a mis espaldas.“”Una vez que terminen debes cumplir con una última orden: Lleva a todos a Yahuarcocha y haz que se unan con sus familias que yacen en el fondo del lago. Ese fue el último sitio de resistencia y ahora será el lugar de encuentro de mi gente. Yo me iré a Quitu, a matar al cacique…” Quilotoa estaba segura de poder hacerlo, pero sé que no lo logrará. Aqui se condena mi pueblo, solo quedamos nosotros y ahora debemos partir a encontrarnos con nuestros rucus.“Solo quedará ese guagua que dejé ir, y el llamingo. La descendencia de ambos vivirá aqui, en las pirámides sagradas de Cochasquí, pero nunca sabrán lo que significó para nosotros. Nuestra lengua, nuestra ciencia, nuestra religión se olvidarán para siempre.![]()
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June 29, 2007
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Ese exterminio de las culturas, ese conocimiento ancestral que se pierde con cada nueva conquista, esas costumbres impuestas por la fuerza, esa superposición de normas de vida. A todo eso y lo que viene por añadidura es lo que ahora, con sutileza, le llamamos “Globalización”.
Buen relato.
Saludos
Arecife