Posted on December 12, 2006 - by antonio
El Norte no Existe
Dicen que la luna es más blanca, allá en el norte
Dicen que las calles están pavimentadas con oro y que las noches tienen mas estrellas.
Dicen, los gnomos del fuerte, que trescientos años atrás esta tierra fue nada
Que sus pies transportaban el polen fértil a través de las llanuras interminables Dicen que antes, la vista era eterna y se extendía de Atlántico a Pacifico en un suspiro
Dicen que era un sueño…. que era todo y era nada. Me contaron de sus andanzas en los cañones rojos de este norte sin nombre, y de sus escapadas a la tierra del hielo, más allá, en la Antártica.
Me contaron, mientras entrábamos a un McDonalds, que este terreno era sagrado; resguardado por hijos de madre tierra. Ordenamos una hamburguesa.
Que la epidemia de conquista empezó un día en el que todo era igual. Simple, mágico e indescriptible. Llegaron los puentes y la fiebre del oro. Llegaron todos juntos; los que querían libertad de religión y los que querían libertad de lujuria. Y aquellos que lo querían todo. Mientras bebíamos una Coca-Cola, recordaban aquellos tiempos en que sus nombres inspiraban respeto. Cuando ser nativo significaba libre albedrío y libertad sin reglas.
Pero su hora de almuerzo terminaba pronto y tal vez no los volvería a ver. Debían regresar a su trabajo de construcción, de albañiles de rascacielos. Me agradecieron por la hamburguesa. Recuerdo su última frase. Corta, precisa y sin engaños. Desvaneciéndose en el viento. El norte no existe, pero sus calles son hermosas.