Posted on August 1, 2006 - by antonio
El primer dia en Mandalay, Myanmar
Nos bajamos de uno los viejos autos blancos que actuan como taxi en Mandalay. Desde el momento en que entramos a la cuida podia mirar la manera digna en que la gente de Myanmar se maneja en medio de la pobreza creada por la represion.
Hombres viejos manejando camiones el doble de la edad del conductor. El poder humano no ha sido reemplazado con maquinaria. Una camiseta delgada y un saron suelto es lo que les permite lidear con el calor agobiante.
Lunares de desarrollo se ven a traves de la ciudad en forma de edificios que datan de los anios cincuenta y las calles no lo son - es un simple y continuo parque de sanjas de tierra y huecos immemoriales. Lunares de desarrollo que marcan el mismo estancamiento.
Mi mayor recuerdo de Mandalay son dos personas que nos ayudaron mucho. Gigi, la recepcionista del Royal City Hotel y el conductor del trishaw. Gigi nos ayudo a salir de Mandalay hacia Bagan. Gigi con la tipica bondad e ingenuidad de la gente de Mandalay nos mostro el camino hacia el bote que nos llevaria a Bagan. Rebecca preguntaba algo en ingles y Gigi muy laboriosamente repetia cada una de las oraciones que Rebecca preguntaba justo despues de ser habladas. Un eco graciosos en su voz.
Al salir del hotel empezamos a caminar a la oficina donde podiamos comprar los tickets a Bagan pero Gigi nos recomendo usar un trishaw. Este hombre anciano llevo a Rebecca en su bicicleta y otro colega me llevo a mi. El hombre anciano hablaba algo de ingles - supongo que es herencia de la ocupacion Inglesa decadas atras. Su sonrisa franca. Sus dientes destrosados por masticar toda su vida en una mezcla de “bettlenut” y tabaco.
La compra del ticket tomo dos horas. Salimos hacia Bagan el siguiente dia. Cinco de la madrugada - en el bote rapido.
Seguira manana……
Royal City Hotel - recomendado. El staff es muy amable y te ayuda mucho.