Posted on March 14, 2006 - by Caracola
Turismo en Perú
Ir al Perú es mucho mas que conocer Machu Pichu. Claro, estamos hablando de una gran edificación construida por los Incas, pero si nos sobra unos días y un poco de presupuesto podemos conocer Nasca. En la costa sur de este país, en una zona árida aparece la pequeña ciudad de Nasca, muy cerca del océano Pacífico y con un clima cálido, sus edificaciones son contemporáneas y se ve gran movimiento de comercio. Es una ciudad pintoresca pero lo que realmente llama la atención son sus alrededores.
Llegando por tierra, un pequeño terminal al filo de la carretera nos da la bienvenida, hay que estar preparados para el acoso de los vendedores de “tours a las líneas”, hay que poner atención y no dejarse llevar por la primera impresión ni aceptar la primera propuesta. Es mejor tomarse un tiempo, agradecer la información y decidir luego.
Si nos vamos a quedar en Nasca podemos buscar un hotel cerca del parque central y de ahí planificar la aventura. Se puede contratar el servicio desde el mismo hotel. Todos los tours son iguales, aunque unos ofrezcan unos más que los otros, a la final es el mismo servicio. Yo lo tome con la Agencia de Viajes “Chauchilla Tours” desde el hotel El Mirador. (Telf. 056-522730)
El servicio incluye transporte de ida y regreso: hotel-aeropuerto-hotel, vuelo, vídeo instructivo y guía. El costo es de más o menos $20,00 por persona.
Hay que ir temprano en la mañana para aprovechar el clima y poder divisar claramente las líneas. Las avionetas son para 3 personas y el piloto. Luego de recibir las instrucciones de por donde vamos a pasar y lo que vamos a ver estamos listos para emprender vuelo.
No es de sorprenderse que la primera sensación sea de temor, si nunca han viajado en avioneta. Es tan ligera que parece que el viento la elevará antes de lo que piensa el piloto, luego en el aire es común también sentirse mareado, sobre todo cuando entramos a la zona de las figuras y para verlas claramente la avioneta se pondrá en un ángulo de 45 grados mas o menos, primero por el lado derecho y luego por el izquierdo.
Ahí comprendemos la magia de estas líneas que son más de las que uno se imaginaba, algunas extensas e increíblemente rectas que parecen una pista de aterrizaje, otras con formas de animales y hasta un hombre que toma la forma de un astronauta. El sobrevuelo dura 45 minutos y te quedas con lo que viste, las fotos que tomaste y un certificado que acredita que hiciste el sobrevuelo; es una experiencia que recomiendo.
Quién las construyó y con qué fines, queda a la imaginación de cada uno.Página recomendada: http://www.crystalinks.com/nazca.html
Caracola